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CUIDADO

Todas nuestras camisas son 100% algodón egipcio, excepto las villelas que tienen un pequeño porcentaje de lana. Las fibras naturales son parte esencial de una camisa de calidad, pero exigen un mejor cuidado que la mezcla con poliéster (al fin y al cabo el poliéster es plástico, que es casi indestructible). Hemos intentado que los cuidados no sean especialmente difíciles ni que exijan mucho tiempo para que sean factibles en el día a día. Por eso no tiene por qué añadir más tiempo, excepto en el planchado debido a la naturaleza de la fibra.

Los consejos son los siguientes:

1. Si utiliza la lavadora, lave las camisas siempre con AGUA FRIA. Nunca utilice los programas de agua tibia o caliente. El programa de agua fría significa unos 30 grados centígrados, el agua tibia 40-45, y el agua caliente 60. Si se lava con los programas de agua tibia o caliente, la camisa no sólo va a encoger sino que durará menos. Si se lavan las camisas a mano, utilizar agua a 30 grados máximo, es decir, que uno nota el agua templada al tacto de la mano. En general, no es necesario lavar las camisas a mano; puede utilizar la lavadora, pero siempre con agua fría.

2. Si lava las camisas a mano, NUNCA ESCOBILLE cuellos y puños, ni restriegue la tela. Al escobillar o restregar la camisa está "lijando" la tela, y su duración se acorta drásticamente. Si fuese difícil eliminar la suciedad que se acumula en cuellos y puños, utilizar algún producto para el prelavado que no contenga agentes corrosivos. Estos productos suelen venir en forma de spray o roll-on que se aplica antes de lavar la camisa, se deja al aire unos minutos y después se lava con normalidad con resultados bastante buenos.

3. NUNCA UTILICE SUSTANCIAS BLANQUEADORAS NI CLORO, ni siquiera para las camisas blancas. La tela blanca es la que más se ensucia, sobre todo debido a la contaminación, y hay casas en donde se aplica a las camisas blancas el mismo tratamiento que a otras prendas de algodón como las toallas o las sábanas. Bajo ningún concepto se debe lavar así una camisa, nunca aplicar cloro (lejía) ni sustancias parecidas.

4. NO UTILIZAR SECADORA. La secadora acorta considerablemente la duración de la camisa y produce encogimientos semejantes a los del agua caliente. Las camisas se deben secar al aire. En verano es conveniente retirar la camisa antes de que se reseque.

5. PLANCHAR CUELLOS Y PUÑOS POR EL REVERSO. Si se pasa la plancha por encima de cuellos o puños no sólo se le sacan antiestéticos brillos a la tela, sino que además se raspan los bordes provocando un fuerte desgaste. Es típico ver las puntas de los cuellos desgastadas y creer que es por el desgaste natural, y no es más que por haber planchado los cuellos por encima.

6. También es importante NO QUEBRAR LOS PUÑOS (tanto simples como dobles) por el costado. Esto es porque es frecuente planchar el puño al mismo tiempo y en la misma forma que la manga. Cuando se plancha la manga no se debe planchar el puño también; se hace por separado, planchando sólo el reverso del puño en toda su extensión.

7. Para planchar bien el algodón hay que HUMEDECER LA TELA un poco, no basta con el vapor de una plancha doméstica. Lo ideal es retirar las camisas de la cuerda cuando todavía están un poco húmedas, pero es difícil ya que hay que estar demasiado pendiente. Tenga cuidado con no empapar la camisa, ya que si la tela está muy mojada ésta se puede quemar con el calor de la plancha. Con este consejo no se alarga la vida de la camisa, pero lucirá mucho mejor.

8. Tenga cuidado con el DESODORANTE en barra o roll-on. Muchos de estos desodorantes impregnan la tela antes de secarse en la piel, y llegan a desteñir la tela y producir antiestéticas manchas. Si tiene problemas de este tipo, cambie de marca y utilice preferiblemente uno de aerosol.

La duración de una camisa depende de la frecuencia de uso y lavado, y en estas condiciones debería durar al menos 50 lavados. Y nosotros particularmente estamos pendientes con nuestras camisas de comprobar que es así. Para resumir recuerde: AGUA FRIA, SIN SECADORA, SIN CLORO, NUNCA ESCOBILLE, PLANCHAR CUELLOS Y PUÑOS POR EL REVERSO, NO QUIEBRE LOS PUÑOS y TENGA CUIDADO CON EL DESODORANTE. Hay cuidados más sofisticados, pero con estas reglas simples se puede mantener la camisa en buen estado por más tiempo.

 

 
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